Neobarroso presenta a Tito Fernández y su "Antología Barrosa"

Cuando era niño teníamos una radio vieja y maltratada. Únicamente permitía hacer sonar las ondas sonoras de la amplitud modulada y los casetes que de milagro encajaban para luego dar una poderosa palmada a las teclas de play ó stop y hacer que la música suene. Girábamos el dial, ajustábamos el cable de transmisión eléctrica. Servía también de juguete la mentada radio. Mientras mi padre trabajaba en la chacra junto con sus hermanos y mi abuelo, mi madre cocinaba con mi abuelita. Yo y mis hermanos jugábamos con la radio, a veces podíamos poner lo que nos gustaba (que por ese entonces no era muy variado). Pero un domingo mi padre puso uno de sus miles de casetes. Melómano de nacimiento, le debo mucha cultura musical. Hizo sonar mientras regaban el maíz, mientras se enlodaban haciendo pasar el agua por los surcos, hizo sonar –decía- a Tito Fernández. La razón por la cual ahora presento esta humilde antología al Temucano es la sencilla razón de mi admiración no al recuerdo de mi padre cantándole una canción a mi madre mientras regresaba a pedirle comida por el cansancio de trabajar, sino porque Tito Fernández es un cantante estupendo. Merece una valoración enorme.
Yo recuerdo que lo vi en Arequipa, mi lugar de residencia. Era de noche, se presentó al borde de la cero horas. Y fue inolvidable toda canción que allí se cantara. Quiero con este compilado agradecerle porque me ha dado muchos buenos momentos con su música, su guitarra, las letras de sus composiciones.
Indudablemente la reunión de esta antología es antojadiza y puedo obviar algunas canciones, es parte del oficio. He de confesar que el casete que por primera vez me hizo oír al Temucano está perdido.
Las entregas comienzan con “De la buena María”, que como el mismo temucano explica es un poema cantado, un reencuentro entre dos amantes. Es de las canciones más emotivas que he oído de Fernández. Tito canta e interpreta, mejor dicho, recrea las emociones del que esperó y pudo contemplar el fruto de la paciencia. Dichoso aquel.
El tema a continuación es creo yo el más conocido de Tito Fernández. “La casa nueva” es una de los temas que siempre me han reflexionar sobre mi vida: mis padres, mis hermanos, la casa. Con las palabras del temucano reaccioné de alguna manera a la realidad que significa tener dónde vivir y sobre todo, por qué. Precisamente, esta es la canción que mi padre le cantó a mi madre después de regar la chacra.
“A mi compañera” es una semblanza de lo que el amor hace de una mujer: la luz. Los arpegios, la letra, la interpretación. Fernández desdobla las emociones, reemplaza el acto con verbos: y funciona: la canción es para mí estupenda.
“Muchacha de domingo” representa la solicitud del amante dominical. O tal vez del platónico solidario. Los parques, los retazos de tiempo distribuidos para sentir que se descansa: el domingo es todo ello. Tito realza a la mujer que por más que su menester sea sencillo es un ser latente, que ama.
“El atrinque” es la manera más cordial de llamar la atención de un padre a un hijo. La vida no da derechos a nadie de juzgar a otros, ni la jurisprudencia creo yo. La letra explica todo claramente. De carácter íntimo, hundido en el pueblo y sus quehaceres, este tema llama a la reflexión, conversa.
El tema llamado “Duérmete mi niño” es uno de los más queridos por mí de Tito Fernández. Es curioso. Dentro de todas las posibilidades de oficio de las que habla en el tema, yo elegí ser “geniero”. Oí esta canción de niño. No le di importancia sino cuando sentía la necesidad de convencerme de que la vida no es solamente una inercia, que las elecciones pesan, que los seres que nos rodean se ven afectados por nuestros errores. Y hoy me hace sentir que ha pasado tanto tiempo desde entonces…
“Pablo cantó” es un homenaje a Neruda, una forma de invocarlo, traerlo alrededor. Poesía, relevancia, futuros a la par de sueños: trenes, lluvia.
“Niña” es el recuerdo, es la consulta a las sombras, es la forma triste de explicar la pena de extrañar. La nostalgia confundida con la idea de vivir se hacen canto, analizan la situación, se empapan de cotidiana tristeza de sentir que algo no está completo, algo ha quedado al margen, roto.
El tema que prosigue el compilado se llama “El mañungo”. Alegoría de un amigo. Esta canción me trae recuerdos de un amigo que ahora habita en Tacna. Qué será del viejo Art?
El tema llamado “Mi madre” es sencillamente un gran homenaje a la mujer que nos trajo al mundo. El modo de agradecer de Tito es indudablemente soberbio.
“El padre” es la contrapartida del tema anterior. La paternidad siempre me ha llamado la atención, me ha aterrorizado. Sin dudas, creo que es una actividad difícil.
Prosiguiendo los temas oímos “La mañana”. Tema de consideraciones obreras, de rutinas diarias. Todos creo yo vivimos similares circunstancias tales cuales el tema. Las sospechas que podrían darse son que cada día a pesar del peso de recorrer las horas, podemos reanimarnos con la espera de alguien que vive a nuestro lado: la familia. No sé.
“Yo quiero verte” es un bolero sorpresivo de Tito Fernández. Sencillamente a escucharlo. Pienso que redundar en mis generalidades amorosas sería ya injusto. Pero aun así, esta canción me hace sentir identificado. Ni hablar.
El siguiente tema se llama “En mi vieja canción” y está a dos voces. El amor, su manera de llevar, son aproximados en este tema, son rechazados y readaptados al modo del juego que hace el viviente, el que habita la guitarra, la voz. Y desde luego, nos aproxima a la vida.
“La madre del cordero” es sencillamente para oírla. Toda consideración está dada dentro del tema. Detalles del romance de una hacendada con un camayo, Fernández nos conduce por el camino del dolor, el amor y las decisiones.
Ya acabando con la entrega llega “Cero a cero”. Confieso que este tema fue el primero que oí de Tito, y es que la forma descriptiva tan graciosa de un partido de futbol me atrajo desde niño: la inteligencia, la solidez de palabras, la entonación: todo me atrapó cuando era niño de este tema. Y hasta ahora.

Neobarroso - Tito Fernández - Antología Barrosa

01.- De la buena María
02.- La casa nueva
03.- A mi compañera
04.- Muchacha de domingo
05.- El atrinque
06.- Duérmete mi niño
07.- Pablo cantó
08.- Niña
09.- El mañungo
10.- Mi madre
11.- El padre
12.- La mañana
13.- Yo quiero verte
14.- En mi vieja canción
15.- La madre del cordero
16.- Cero a cero

Juan Carlos

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